19 de maio de 2018

hay en la fotografía una transparencia amarga, un vacío por detrás de la imagen. a veces me acerco tanto y después huyo porque dejo de comprenderla. voy hacia los átomos y todo se vuelve abstracto y denso.

cuándo miro mis fotos no encuentro un registro de lo que fue, no hay un recuerdo si no el destello de una mirada que es a su vez una forma de estar, siempre mutable, cambiante. sujeto objeto poblándose mutuamente: en Francia la neblina, las noches, una paloma muerta y sus penas en el suelo. en Italia las iglesias, dentro y fuera. hubo una búsqueda que no supe comprender, quise entender algo que me es ajeno, talvez menos de lo que creo. pero el recuerdo es otra cosa y no está ahí. Simone decía "aquí no hay saudade. aquí hay Attesa (espera)". en aquél entonces el dialeto de la música: Preludio. algo siempre está por suceder aunque nunca pase. así el transcurso de los días, todos los veranos.


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